miércoles, 19 de septiembre de 2007

El lago ahora es tan azul es la sangre azul del Ángel que cayó herido, donde se vertió.
Si es verdad, he dejado ahí mis penas, el agua corre y con la corriente se alejan los sin sabores. Ahora es dulce el agua y yo habito todavía ahí. Encontré en el lago la calma, después de subir del fuego, fuego adentro, de amor, desamor. No fue el 2001. Recién caí, de poco a poco, y me vertí en el lago para curar mis alas, aún vuelo junto a las mariposas y las hadas que yo sólo encuentro merodeando mis lares, que sólo yo veo. Me encaminan en mi fantasía, espero mi retorno, espero paciente. El lago sigue muy azul. Fénix, ahora mi tono es violeta, azul, como fuego tibio, tierno y cautivante, hechizante…

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